Insula

En Las ciudades invisibles, de Italo Calvino, Marco Polo le describe al Gran Kan ciudades que nadie ha pisado, y acaba confesando que cada vez que habla de una ciudad está hablando de Venecia. Insula parte de edificios reales, oficinas y bloques de cristal y hormigón como los de cualquier avenida, y los pliega sobre sí mismos hasta que se sueltan del suelo. Lo que queda son islas: arquitecturas cerradas, simétricas, flotando en un blanco sin mapa. Cada una podría ser una ciudad entera, una pieza de maquinaria, un insecto o una joya. Ninguna tiene puertas, pero sí ventanas para mirar de dentro afuera y de fuera adentro.